|
El encargo de la propiedad consiste en un edificio de oficinas y locales comerciales. Las oficinas deben
organizarse en unidades de entre 50 y 100 m2, que tengan un funcionamiento lo más independiente posible y a
la vez puedan unirse para formar unidades de mayor tamaño; sus dimensiones deben proporcionar una
suficiente versatilidad para permitir distintas posibilidades de organización interior. Por su parte, los locales
comerciales deben tener una superficie aproximada de entre 100 y 150 m2, manteniendo la posibilidad de
formar alguna unidad mayor por agrupación; como elementos de distinción y calidad se plantea darles una
generosa altura libre interior y, a ser posible, unos espacios exteriores libres anexos que permitan una estancia
confortable y prolongada.
Desde el planteamiento inicial del edificio se pueden distinguir, pues, dos partes identificables. Un zócalo que
albergará los locales comerciales de planta baja, cuyas mayores virtudes deben ser la visibilidad y
accesibilidad, y un volumen de oficinas de más altura para adquirir la presencia y relevancia que demanda su
uso.
El edificio tiene una posición singular dentro del polígono al encontrarse en el bulevar central, inserto en una sucesión de zonas verdes, aparcamientos y las únicas parcelas de uso terciario del conjunto. Forma parte de un pequeño grupo muy visible y significado, por lo que su presencia y apariencia deben estar en consonancia.
|